Por Carles Clavell
www.forumlibertas.com
La falta de autoridad de algunos padres, viene, por un lado, del poco afecto que demuestran a sus hijos –en tiempo y atención–, y por otro, de que, o bien les riñen continuamente, o bien, les dejan pasar todo.
Todavía estoy impresionado por el asesinato de Rosario en un cajero automático de Barcelona. Sobre todo, me impacta el hecho de que el móvil sea "por diversión". Pienso que a todos nos ha hecho pensar.
No sé si parecerá un poco exagerado, pero lo relaciono de alguna manera con otros hechos que capto casi diariamente. Por ejemplo, junto a mi casa hay un parvulario. Me gusta. Los niños le dan alegría al barrio, con sus gritos y sus juegos. Aunque a veces les oigo decir cosas inauditas a sus madres o sus padres cuando les vienen a recoger. Tanto por lo que dicen, como por el tono en que lo dicen. Recientemente vi un hombre joven y fuerte que le decía al niño: "Fernando, venga, vamos, por favor", con tono de infinita paciencia. Y el niño le contestó: "¡Tú a mí me dejas¡ ¡Feo! ¡Tonto!". Pero sin que hubiera habido un enfado por medio, sino como cosa ordinaria. Y como éstas, otras cosas por el estilo. El conserje de mi casa dice que está cansado de oír este tipo de cosas y que no entiende cómo unos padres de clase media, pueden educar tan mal. Añade, que él, aunque tiene pocos estudios, se da perfecta cuenta, y que no permitiría ese tipo de respuestas, y ese tono, a sus hijos.

Escribe un comentario