Discernir los propios sentimientos
Alfonso Aguiló
www.interrogantes.net
Este interesante artículo de Alfonso Aguiló nos hace reflexionar acerca de que "el propio conocimiento es un proceso abierto, que no termina nunca, pues la vida es como una sinfonía siempre incompleta, que se está haciendo continuamente, que siempre es superable y exige por tanto una atención constante".
El conocimiento propio
es puerta de la verdad.
En palabras del autor, cuando falta, no se puede ser sincero con uno mismo, por mucho que se quiera. Querer ver qué es lo que nos sucede –y quererlo de verdad, con sinceridad plena– es el punto decisivo. Si eso falla, podemos vivir como envueltos por una niebla con la que quizá nuestra propia imaginación enmascara las realidades que nos molestan.
